martes, 17 de enero de 2006

PARA AQUEL POETA QUE AMA MIS VERSOS


Rugir del viento en la silente noche de marzo,
Y en la piel se tejen las pasiones expectantes.
Truena el viento en la roja tarde
Y se escucha en el ocaso el latido enardecido,
y el frenesí y el paroxismo de dos pieles
que urden y fraguan la pasión que no sucumbe.

Cuerpos y almas que en divino conjuro,
Se confabulan sin tretas ni artificios
para derramar su embeleso en la estoica noche de astros celestiales.

Ruge el viento y la noche no termina…
Y la luz se detiene…
¡¡¡Complice y bienhechora luz que dilatas tu llegada!!!
y la euforia y el deleite se truecan en suspiros
ataviando el cosmos de eterno sentir del corazón.

Y ruge el viento… y se derriten los cuerpos
fundiéndose en febril esperanza,
en el fuego y arrebato de la noche celestina.

¿Espejismo? ¿Embrujo de la oscuridad?

Y mientras... que ruja el viento…
que se fundan los cuerpos en inefable placidez.
Para esperar el arribo del mañana que promete.


Amy/Marzo 2-2005- 8:22 pm